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Consejos y guías sobre fiscalidad y tributación de las apuestas online en España

Tema en 'Apuestas Deportivas y Poker' comenzado por Bhendito, 12 de Apr de 2017.

  1. Bhendito

    Bhendito Administrator Staff Member

    Los temas fiscales o relacionados con Hacienda suscitan dudas al más pintado y dan bastante respeto, cuando no hasta cierto temor. Aunque nos afectan a todos, ya sea como particulares o como empresarios o profesionales, la mayoría desconocemos los entresijos del sistema impositivo y sabemos lo justo sobre los impuestos, cómo se calculan, cuáles debemos o no pagar… hasta que toca hacer la renta y ponerse la pilas… o conseguir ayuda. Es por eso que hoy os traemos esta pequeña guía dedicada a la fiscalidad de las ganancias en apuestas o juegos, para que sepáis cuándo debéis pagar impuestos por ellas o no.

    Conviene estar al día de estos temas, pero no siempre es fácil: los impuestos cambian con el tiempo -se suprimen algunos, se crean otros nuevos- y son distintos según la comunidad autónoma en la que vivamos y nuestras circunstancias personales. No pagan lo mismo los trabajadores con un salario que los empresarios, las personas con familiares a su cargo, las personas con patrimonio inmobiliario… Todas estas circunstancias, igual que las ganancias que consigas en el juego, influyen en lo que tendrás que declarar a Hacienda según unas normas establecidas.

    Las normas aquí reflejadas aplican al Estado Español, porque lógicamente, los sistemas impositivos -los tributos al Estado-, como leyes que son, son diferentes en cada país. De hecho, como hemos visto, incluso en España hay impuestos diferentes según la comunidad autónoma en la que vivas. En el caso del juego, la ley ‘marco’ del impuesto es nacional (es la Ley 13/2011, de 27 de mayo, de Regulación del Juego, conocida popularmente como Ley del Juego), pero el porcentaje que pagues sobre tus ganancias en el juego dependerá de la comunidad autónoma en la que vivas la mayor parte del año (que es conforme a la que debes pagar impuestos).

    En defensa de los impuestos
    A todos nos molesta tener que cumplir con Hacienda y pagar al Estado por lo que hemos ganado durante el año cuando llega la Renta. Pero debemos recordar que los impuestos son la forma en la que el Estado se financia y que pagan los servicios que recibimos, como los transportes públicos en los que nos movemos, los colegios a los que van los niños y los hospitales a los que acudimos cuando estamos enfermos. Eso por citar sólo algunos servicios básicos del Estado, porque si le das una pensada, se te ocurrirán muchas otras cosas que se pagan con impuestos: los medicamentos de tus abuelos, las carreteras por las que circulas, los aeropuertos desde los que te vas de vacaciones…. España ha sido un país en el que el fraude fiscal llegó a alcanzar cotas auténticamente vergonzosas, aunque afortunadamente se ha reconducido bastante el problema. Muchos alegarán las típicas excusas de que los políticos son los que más roban, que si los paraísos fiscales o los deportistas de élite y otras justificaciones baratas que sólo esconden la falta de compromiso, de ética y de honestidad. Comportarnos como los ladrones nos convierte en ladrones. Si pagan impuestos los parados de sus prestaciones sociales, ¿no vas a pagar tú de lo que ganas apostando al fútbol?

    Si todos defraudásemos al fisco, nada funcionaría y el país sería un caos sin servicios públicos ni prestaciones de ningún tipo. ¿Son perfectos los impuestos? No, sigue habiendo desigualdades que es necesario corregir. ¿Hay gente que defrauda? Sí, mucha todavía. Afeémosles la conducta, pero paguemos nuestros impuestos diligente y honestamente con respecto a nuestros ingresos, para contribuir a que la sociedad sea cada vez más justa, equitativa y eficiente.

    Casos ejemplares
    En 2014 y tras un año de juicio, Lionel Messi fue condenado a 21 meses de prisión y pagó a la Hacienda española impuestos por valor de 56 millones de euros que debía de sus ganancias entre 2007 y 2009. Tres años sin pagar impuestos correctamente según sus ingresos, que en los últimos siete años habían superado los 200 millones de euros. El argentino no entró en prisión por no superar la pena los dos años y no tener antecedentes penales, cosa que no sirvió a la tonadillera Isabel Pantoja, condenada por blanqueo. Hace muy poco, Hacienda también reveló que investigará si Cristiano Ronaldo pagó correctamente lo que debía porque desde el 2009 ha generado al menos 150 millones de euros en publicidad y solo ha pagado al fisco el 4%. En verano pasado, la madre del astro brasileño fue pillada en Barajas con 55.000 euros que la Guardia Civil incautó casi en su totalidad, a la espera de que se justificase la procedencia del dinero. No se puede sacar dinero del país en esas cantidades sin declararlo. Esto es así para mí, para tí y para el lucero del alba, aunque parece que los millonarios siempre buscan la forma de pagar menos. Pero Hacienda vigila.

    ¿Pagan impuestos las ganancias del juego?
    La respuesta es sí. Uno de los sustos que te puedes llevar si Hacienda te inspecciona -algo cada vez más frecuente en los últimos años- y no has declarado tus ganancias en el juego es que debas pagar impuestos sobre ellas con intereses, más una multa. Aunque todavía muchos jugadores no lo saben, lo que ganas haciendo apuestas -ya sean online, en loterías, quinielas o casinos- paga impuestos en la declaración de la renta.

    La ‘ventaja’ de los impuestos que se aplican a Lotería y Quinielas es que, dado que se trata de juegos que maneja un organismo estatal, Loterías y Apuestas del Estado, al pagarte los premios ya descuentan directamente el 20% en todos aquellos que superen los 2.500€… por si luego se te olvida pagarlo.

    ¿Cómo y quién paga impuestos sobre del juego?
    Los impuestos del juego afectan a varios actores implicados en el sector de las apuestas y juegos online. Por un lado, las casas de apuestas pagan impuestos por los beneficios que consiguen con su actividad. Desde junio del año 2012, las casas de apuestas online que operan en España pagan una serie de impuestos por sus ganancias en el negocio, igual que cualquier empresa paga impuestos por su actividad empresarial o mercantil. El impuesto a las casas es distinto según el tipo de juego y puede oscilar entre el 10% de los beneficios de los concursos, por ejemplo, hasta el 25% que pagan por la actividad en las apuestas deportivas cruzadas. En el caso de las apuestas deportivas mutuas el tipo impositivo es del 22%. Las apuestas físicas que los jugadores hacemos, por ejemplo, en máquinas de bar o casinos, suelen ser de competencia autonómica. Los impuestos sobre los juegos en máquinas, por ejemplo, están en torno al 10%, pero depende de cada comunidad.

    Por nuestra parte, los jugadores pagamos impuestos sobre los beneficios que obtenemos en nuestras apuestas en el IRPF o Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, es decir, los impuestos que pagamos los que no somos empresarios por nuestros ingresos anuales. Estos impuestos se pagan anualmente en verano (entre mayo y junio) en la declaración de la Renta que presentamos ante Hacienda.

    ¿Cómo se pagan los impuestos de lo que he ganado jugando?
    Si con nuestra actividad en apuestas hemos ganado dinero durante el año -conforme a unos mínimos-, tendremos que declarar esos beneficios en la Renta, integrándolos como parte de la llamada ‘Base Imponible’: los ingresos del juego se consideran una ganancia patrimonial, es decir, un ingreso como el del trabajo.

    La ley dice que estamos obligados a declarar nuestras ganancias en el juego cuando estas hayan alcanzado los 1.000€ anuales, 1.600 para las ganancias sujetas a retención, algo no frecuente en este tipo de ganancias. No obstante, se puede quedar exento de pagar si no se alcanza el mínimo familiar de 5.151€ anuales de renta. Otra de las características de los impuestos sobre el juego es que no se nos permite compensar bases negativas de otros años con bases positivas de otros. Los impuestos se ‘liquidan’, es decir, se saldan con el Estado, de forma anual y no podrás desgravar las pérdidas que hayas tenido ni compensar pérdidas de otros años. Las ganancias se declaran pero las pérdidas no se desgravan. Es lógico, porque al fin y al cabo te lo has gastado en el juego, no lo has donado a una ONG…

    En otros países sólo las casas de apuestas pagan impuestos. En España, las casas pagan por su actividad y los jugadores por lo que les ganan a las casas. Por ApuestasFREE
    Para calcular lo que pagas a Hacienda debes sumar los premios que hayas obtenido en apuestas y restarle lo que has perdido jugando: es decir, se tributa únicamente por los beneficios, no por las ganancias totales. En función de la comunidad autónoma en la que vivas, los impuestos sobre estas ganancias oscilarán entre el 24.75% y el 52%.

    Unos ejemplos: digamos que durante el año has gastado 5.000€ en apuestas y has ganado un total de 3.257€ en premios. Al final, en realidad, no sólo no has ganado, sino que has perdido 1.743€, por lo que no tendrías que declarar. Si, en otro ejemplo, hubieras jugado 5.000€ y hubieras ganado, digamos 7.496€, habrías ganado 2.496€ (la diferencia), por lo que en principio estarás obligado a declarar esas ganancias en tu renta.

    ¿Se puede pagar menos por los beneficios de las apuestas deportivas?
    Algunos jugadores con muchísima actividad han buscado fórmulas que les permitan pagar menos impuestos en sus declaraciones. La solución es crear empresas cuyo objeto social es hacer apuestas deportivas. En el caso de las sociedades limitadas, los beneficios tributan en el denominado Impuesto de Sociedades al 25% si son de pequeña dimensión (que es lo normal) y tienen la ventaja de que las pérdidas pueden compensarse durante los siguientes 15 años. Pero crear una empresa no es gratis (la constitución requiere 3.000€, más gastos de notario, registro, etc…) y debe gestionarse, por lo que se trata de una opción que solo merece la pena si tu trabajo es hacer apuestas deportivas.

    ¿Cómo declaro mis beneficios a Hacienda si juego en varias casas de apuestas?
    Muchos jugadores apostamos en varias casas -algo que siempre os recomendamos para diversificar y controlar vuestras apuestas-, por lo que resultaba confuso cómo pagar impuestos y era una de las dudas más frecuentes con respecto a la tributación del juego. Gracias a una resolución tributaria, la duda se ha despejado: tenemos que pagar impuestos por el conjunto de los beneficios netos globales que hayamos tenido en todas las diferentes casas de apuestas con las que hayamos jugado.

    Es decir: supongamos que jugamos con tres casas de apuestas distintas, Bet365, Sportium y Wanabet. En cada una de ellas, durante el año pasado 2016 tuvimos los siguientes beneficios: en Bet365 ganamos 3.000€, en Sportium ganamos 2.000€ y en Wanabet perdimos 4.000€. Nuestras ganancias netas serían de 1.000€: 3.000€ (Bet365) + 2.000€ (Sportium) -4.000€ (Wanabet). Tendríamos que pagar impuestos sobre esos 1.000€.

    Antes de la resolución, la pérdidas se descontaban casa por casa, no globalmente.

    ¿Pagan impuestos los bonos?
    Esta otra de las dudas más frecuentes entre los apostadores, si los bonos y promociones que ofrecen las casas se pueden considerar ganancias y tributan. Los bonos de apuestas se consideran un ingreso y tienes que tributar por ellos, porque aunque las casas de apuestas no los consideran dinero ‘real’ -no puedes sacarlos como si fueran dinero y están pensado para que te lo juegues-, al final con los bonos funcionan como dinero dentro de la casa y puedes ganar más dinero con ellos.

    Digamos que te has registrado como nuevo cliente de Bet365 y has conseguido su bono de bienvenida de 100€ en apuestas gratis, que durante el año hemos obtenido otras tres free bets de 30€ cada una y que nuestros beneficios netos (las ganancias menos las pérdidas), han sido de 500€. A nuestros ingresos ‘directos’ (500€), deberemos sumarles los 100€ de bono y los 90€ de free bets. En total, nuestras ganancias han sido de 690€, por lo que conforme a la ley no sería necesario declarar esas ganancias porque no alcanzan los 1.000€ anuales.

    ¿Qué puede ocurrir si no declaro mis ganancias en el juego?
    Si no declaras tus ganancias en el juego y tienes la obligación de hacerlo (te recuerdo la exención a los que ganen en apuestas deportivas menos de 1.000€ al año) estás cometiendo un delito de ocultación de datos. Si te pillan -algo bastante probable porque Hacienda lleva a cabo miles de inspecciones anuales- tendrás que regular tu situación y pagar una multa cuyo importe oscila entre el 50% y el 150% de la cantidad que tendrías que haber declarado. Pero además, éticamente, no pagar impuestos es injusto, no para el Estado sino para todos los demás ciudadanos que cumplimos con nuestras obligaciones. Porque como ya hemos visto, los impuestos que pagamos entre todos sirven para hacer carreteras, hospitales, pagar los servicios de limpieza de las ciudades… todo eso que el Estado, las Comunidades y los Ayuntamientos hacen: todas esas cosas que queremos disfrutar como ciudadanos y que nunca pensamos de dónde salen.

    Supón que has ganado 1.500€ en apuestas y a su vez has conseguido 100€ en bonos y otros 50€ en freebets, es decir en total 1.650€ de beneficios. Por ley tienes que integrar esos 1.650€ en tu declaración de la renta. Si en ese caso tendrías que haber pagado al 30%, el impuesto que te tocaría pagar es de 1.650 * 30% = 495€. El expediente sancionador en caso de no haber declarado iría desde el 50% hasta el 150%, es decir adicionalmente pagarías un mínimo de 50% de 495€ = 247.5€ hasta un máximo de 150% de 495 = 742.5€

    Es decir, es fácil calcular que si te meten la máxima multa tus 1.650€ de beneficio se quedarían en = 1650€ – 495€ (impuesto normal) – 742.5€ (multa) = 412.5€, es decir te han soplado una pasta y encima te queda un disgusto que no merece la pena.

    ¿Cómo es la legislación sobre apuestas en otros países?
    Depende de cada país. Hay países en los que la legislación sobre el juego es más beneficiosa para los jugadores y los hay en que es peor que la española, como ocurre en Francia. Igual que ocurre con los deportistas profesionales, hay apostadores que cuando empiezan a ganar dinero mudan su residencia a lugares donde los impuestos son menores. Se da mucho esta circunstancia, sobre todo, entre los profesionales de los juegos de casino -jugadores de poker, generalmente-, que se pasan el año de torneo en torneo viajando por el mundo y como no pasan más de 180 días del año en España, pueden elegir el país que más les interese como residencia fiscal.

    En cualquier caso, debéis tener en cuenta que el tema de los impuestos es muy serio y hay que hacerlo bien. Si tienes dudas sobre cómo debes hacer tu renta y cuánto tienes que pagar, tienes varias opciones: pedir cita previa para que te la hagan en Hacienda -ojo que este servicio garantiza que tu renta esté ok porque se confecciona con los datos que tú declaras, así que no se hacen responsables-, o acudir a un profesional como un asesor fiscal o un gestor administrativo que te asesore y te confeccione la declaración para que sea correcta. Te aseguramos que uno de las mejores inversiones que harás si no sabes lo que tienes que pagar, es el que te supone dejarlo en manos de profesionales y tener la certeza de que has cumplido correctamente con Hacienda.

    Pasamos a resolver algunas de vuestras dudas:

    “Me han dicho que mientras no retire la pasta de la casa de apuestas no tengo que declararla.”

    Falso. Estén donde estén tus ganancias de juego, no dejan de ser ganancias de juego. La casa de apuestas declarará a Hacienda que tienes ese dinero en tu cuenta -igual que el banco le cuenta a Hacienda cuánto dinero tienes- y si no lo declaras en tu renta, papá Estado podría venir a buscarte e imponerte un buen castigo.

    “Si un año tengo pérdidas de juego, ¿puedo compensarlas en el año siguiente?”

    No es posible, la ley no lo permite actualmente. Si, digamos, en 2015 perdiste un total de 2.000€ jugando y en 2015 ganaste 2.700€, en 2015 no habrás tenido que pagar por tu actividad de juego en 2014 (perdiste dinero), pero en 2016 deberás pagar por tus ganancias en 2015 (ganaste más de 1.000€). Estos impuestos se pagan anualmente, y no se pueden compensar pérdidas o ganancias de años pasados. Sin embargo, en otros activos, como pueden ser las acciones, la ley permite un margen de cuatro años para poder deducirnos pérdidas en la compra-venta de acciones. Simplificando, hay dos grandes apartados en las rentas de un contribuyente: las rentas de ahorro, que agrupan los rendimientos del capital y las ganancias o pérdidas patrimoniales (por venta de casas, acciones o fondos) generadas en menos de un año. El resto de las rentas (trabajo, ganancias del juego, etc.), están recogidas en la llamada base imponible general. Dado que tributan con tipos diferentes, no se pueden compensar directamente entre ellas.

    “He ingresado 18.000 en Bet365, y he perdido todo. Luego he ganado 6.000 euros. ¿Tendré que declarar algo a Hacienda? Quiero entender que hasta que no tenga esos 18.000 otra vez, más otros 3.000 de beneficio, no tendré que declarar nada, es cierto?”

    Si las ganancias mencionadas se producen dentro del mismo ejercicio fiscal, estaremos hablando de unas pérdidas de 12.000€, por las que no tienes que declarar, pero tampoco te puedes desgravar, obviamente. La cuestión clave aquí son lo plazos: si las pérdidas de 18.000€ se han producido un año y las ganancias de 6.000€ al año siguiente, tendrás que tributar por los 6.000€. La ley actual no permite compensar pérdidas entre ejercicios.

    “Tengo algunas dudas sobre cuánto debo pagar. Mi caso particular en 2015: resumen deportes en BET365 Dinero gastado en Apuestas –> -20.635,15 Ganancias –> 20.231,95. En este caso, al ser ganancia neta negativa, no tendría que declarar nada ¿verdad? Solo cuando esta ganancia neta supere los 1500€ anuales aproximadamente si mal no recuerdo?

    Correcto. Al tener pérdidas netas y no ganancias, no es necesario declarar. Dependiendo de la situación personal y de si la casas de apuestas ha retenido algún importe, las cantidades mínimas sobre las que se tributa pueden variar.

    “Hola. Me que me surge una duda, a ver si me podéis ayudar: yo apuesto tanto online como en locales de apuestas tipo Sportium y Codere. Si apuestas online en casas como en bet365 y tienes beneficios y en apuestas en locales tienes pérdidas y guardas los boletos perdedores, ¿se pueden compensar esas pérdidas a la hora de tributar en la renta?”.

    Se pueden compensar los beneficios y pérdidas de apuestas deportivas dentro del mismo ejercicio fiscal, es decir, dentro del mismo año. En el caso de las casas de apuestas online, todo lo que declares -ganancias y pérdidas- puede ser verificado por Hacienda con la propia casa de apuestas. Pero en el caso de las apuestas físicas existe un pequeño problema: los justificantes de las apuestas no son nominativos. Dado que todo lo que declaras en tu renta debe poder demostrarse si Hacienda así te lo exige, los comprobantes de apuestas físicas en locales de apuestas no servirían porque no son nominativos: a no ser que hayas pagado tus apuestas con tarjeta, no podrás demostrar que son tuyos, podrías haberlos cogido del suelo. Es decir, si haces apuestas físicas en locales, procura pagar con tarjeta para que, en caso de recibir una inspección, puedas demostrar que las pérdidas que has restado a las ganancias son reales.

    “¿A partir de qué importe de ganancias hay que declarar las ganancias en apuestas? En algunas casas de apuestas online puedo acceder y verlo, pero otras no… otras ya me dí de baja… y también he jugado alguna vez en casas de apuestas en local. Yo por ejemplo, la declaración de la renta la hago simplemente confirmando el borrador, en ese caso, ¿ya me sale automático en el borrador o tengo que incluirlo?”.

    Mucha gente confirma el borrador de Hacienda sin molestarse en mirar lo que indica y lo que no. Es muy frecuente, pero es un error. Si lo piensas un poco, los datos que tiene Hacienda son, generalmente, los que consigue a través de otros organismos oficiales -como la Seguridad Social- o relacionados con ellos. Es decir, Hacienda sabe el sueldo que ganas si trabajas en una empresa -porque la empresa lo declara- y el dinero que tienes en el banco (porque el banco se lo dice). Además, el fisco sabe si has cobrado el paro o si has comprado o vendido acciones o una casa (también se lo dice el banco). Normalmente también sabe cuántos hijos menores tienes o lo que pagas si eres socio de una ONG (las organizaciones también declaran y notifican lo que cada socio ha pagado cada año), pero puede que ciertas informaciones no hayan llegado a manos de Hacienda, para bien y para mal. Puedes haber pagado cuotas a un sindicato (que desgravan) y que no estén reflejadas, o haber hecho una donación y que no esté reflejada. En este caso, te conviene indicarlo, porque seguramente pagarás menos. Si has tenido ganancias que no vienen indicadas, también conviene que las declares, primero porque es lo justo y segundo porque esas ganancias provienen de algún sitio y es más que probable que el origen las declare y acaben pillándote. Es decir, si no declaras tus ganancias del juego, la casa o casas de apuestas donde hayas jugado sí lo harán y Hacienda puede venir a buscarte.

    Por otro lado, conviene dejar rastro de las apuestas que hagas -por eso es buena idea pagar con medios electrónicos incluso en el caso de apuestas en locales físicos- porque podrás demostrar que lo que estás declarando es cierto.

    “Gané una apuesta de 2.900 euros en un local y al no poder cobrarla en mano por ser mayor de 2.500 me generaron un cheque a mi nombre la casa de apuestas. Al entregármelo en mano, la persona con la que hablé me dijo que no tenía que declararlo ya que no excedía de 3.005 euros, que ellos lo daban como anónimo y que de haber excedido ese importe me habrían hecho firmar otro papel diciendo que tenía que declararlo”.

    A priori, esta sería una cantidad que habría que declarar. No obstante, como se trata de ganancias obtenidas en juego en un local físico, puede que la legislación de tu comunidad concreta exima del pago de impuestos a las ganancias de juego por debajo de 3.005€. Lo mejor es consultar estos casos con un especialista fiscal de tu comunidad, porque cada una tiene legislación específica en estos casos.
     

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