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[Franquicia] Franquicia Tecnocasa

Tema en 'Franquicias y Negocios' comenzado por Franquicias, 20 de Apr de 2017.

  1. Franquicias

    Franquicias Moderator

    La franquicia Tecnocasa es la primera red en franquicia que ofrece servicios de intermediación inmobiliaria en las fases de compra, venta y alquiler de pisos, casas u otros inmuebles.

    A través de una amplia red especializada de oficinas inmobiliarias, presentes en todo el territorio español, Tecnocasa ofrece un servicio a miles de personas que quieren comprar o vender un inmueble.

    Gracias al profundo conocimiento de las dinámicas del mercado inmobiliario y de las diferentes realidades territoriales, las oficinas de intermediación inmobiliaria del Grupo proponen una gama completa de servicios brindados por un equipo de profesionales experto y fiable en la compraventa de viviendas.

    La franquicia Tecnocasa se especializa en las viviendas de segunda mano. Los franquiciados, que operan por zonas, tienen un alto conocimiento y dominio de las mismas, por lo que ofrecen un servicio de alta calidad. La máxima de la empresa es la plena satisfacción de los clientes, con lo que siempre ofrecen un servicio completo que cubre todas las necesidades inmobiliarias. La experiencia, presencia internacional, profesionalidad y conocimiento del mercado avalan a Tecnocasa.

    Tras 15 años operando en España, de origen italiano, la franquicia Tecnocasa ha pasado de 19 oficinas en el año 1994 hasta contar con más de 300 en la actualidad. En los últimos años ha experimentado un sorprendente crecimiento, que prueba el éxito de negocio de Tecnocasa y el esfuerzo de sus franquiciados. Estas cifras convierten a la franquicia Tecnocasa en una compañía absolutamente consolidada y con perspectivas de continuar creciendo.

    La franquicia Tecnocasa forma parte de un grupo empresarial con una experiencia adquirida en más de 20 años de actividad en los sectores de intermediación inmobiliaria y en servicios financieros. Esta experiencia plasma el know how en el Manual Operativo, herramienta que explica la metodología de trabajo, el código deontológico profesional y rige todo el material corporativo del Grupo Tecnocasa. El manual también sirve de guía para aquellas personas que desean comprar o vender una propiedad inmobiliaria y marca las direcciones de los agentes de la marca.

    Este know how de la marca es transferido en exclusiva a los agentes de las distintas redes a través de una Escuela de Formación propia que imparte cursos técnicos, comerciales y de Método.

    La Escuela de Formación del Grupo Tecnocasa trabaja en estrecha colaboración con la estructura corporativa de asesoría y contribuye a fortalecer la operativa de las agencias de intermediación inmobiliaria y de servicios financieros en franquicia para ofrecer el servicio más eficaz al cliente final.

    Desde la central esgrimen, como valores competitivos, la experiencia “de más de 20 años en el sector y un método operativo propio que ha demostrado ser efectivo en cualquier mercado”.

    Para articular su expansión, la compañía selecciona a emprendedores jóvenes que entren a formar parte del grupo como comerciales de una oficina y, tras unos años de formación y experiencia profesional, se conviertan en franquiciados. “En este sentido, apostamos por el crecimiento interno y no buscamos asociados externos”.

    Ante estos emprendedores se despliega un extenso catálogo de acciones de apoyo. “Tenemos una escuela de formación propia, un departamento informático que diseña programas única y exclusivamente para el Grupo Tecnocasa, uno de Comunicación e Imagen. A lo anterior, sumamos la Revista Tecnocasa, un departamento de Datos de Análisis e Informes y un departamento jurídico”.

    La franquicia Tecnocasa es la compañía número uno en el ámbito inmobiliario en el país. Cuenta con una amplia red de oficinas distribuidas en todo el territorio español y en los últimos años ha experimentado un sorprendente crecimiento, que prueba el éxito de negocio de Tecnocasa y el esfuerzo de sus franquiciados.

    Tecnocasa es una franquicia inmobiliaria orientada a ofrecer un servicio de calidad y a lograr la satisfacción de los clientes. La publicación Tecnocasa, el programa de formación para los socios franquiciados y asesores inmobiliarios, el extenso banco de datos con la oferta inmobiliaria de la franquicia y el asesoramiento publicitario de una compañía líder son solo algunos de los recursos que hace de la franquicia Tecnocasa la opción ideal para ser franquiciado.

    Tras 15 años operando en España, de origen italiano, la franquicia Tecnocasa ha pasado de 19 oficinas en el año 1994 hasta contar con más de 300 en la actualidad. Estas cifras convierten a la franquicia Tecnocasa en una compañía absolutamente consolidada y con perspectivas de continuar creciendo.



    Datos de la franquicia
    Inversión: 30.000€
    Canón de entrada:
    10.000 €

    Canón de publicidad: 20% del royalty

    Royalty: 1.293 Euros + IVA mensual

    Duración del contrato: 5 años

    Zona de exclusividad: Si

    Locales propios: 0

    Locales franquiciados: 308

    Presencia internacional: Si

    Población mínima: 25.000 hab.

    Dimensiones del local: 25 m2
     
    Last edited by a moderator: 16 de Jun de 2017
  2. MorenoSister

    MorenoSister Novato

    Llevaba ya una temporada dándole vueltas a escribir una opi sobre esta franquicia y he aprovechado para darme una vuelta por otras que habéis escrito por aquí para ver si coincidían con mis consideraciones. En general sí, aunque en un caso me he enterado de primera mano cómo se trabaja desde dentro y ha sido realmente aleccionador. Me ha dado hasta miedo. Como ya he hecho en la mayor parte de lo que he escrito me voy a limitar a contar mi experiencia con ellos y las conclusiones que saqué de todo ello, que fueron , al menos, curiosas.

    No he necesitado hacer uso de inmobiliarias en demasiadas ocasiones. Antes de casarme utilicé los servicios de una para comprar mi piso y visité tres o cuatro antes con bastante inocencia, a ver qué me ofrecían. Si me incliné por la última de ellas fué porque por fín me enseñaban pisos que no tenía que tirar enteros y empezar de nuevo (cada vez que me acuerdo de un vater metido en un armario empotrado me entran escalofríos) y porque sus comisiones entraban dentro de lo razonable, sin buscar la rapiña pura y dura. Claro, las cosas no eran como ahora, había menos negocios de este tipo, por lo que la competencia no era tan feroz. Había que plegarse un poco a lo que te marcaban. Compré mi piso, me solucionaron el papeleo, firmamos y se acabó. Nunca volví a saber de ellos ni ellos de mí. Una transacción más.
    Al año y medio de morir mi madre, mi hermana y yo nos planteamos vender su casa. Los gastos que generaba vacía, aunque no eran exagerados, nos suponían un desembolso mensual majete, asi que optamos por la solución más práctica. Nos daba cierta pena: habíamos vivido allí muchos años, pero también es cierto que la mayor parte de nuestros recuerdos no era fabulosa, asi que eso: borrón y cuenta nueva. El problema era que ninguna de las dos vivíamos en Getafe, que es dónde estaba el piso, por lo que la opción más cómoda era ponerlo en manos de una inmobiliaria que se ocupase de enseñarlo y de estar pendiente de todo. Nos planteamos visitar algunas de nuestro antiguo barrio para ver qué perspectivas había hasta que una vecina y buena amiga de mamá nos habló de Tecnocasa. Hacía unos meses que trabajaban en la zona con la oficina un par de calles por encima de la nuestra. A su hija le habían vendido la casa rapidito y sin complicaciones. También nos dijo que no se llevaban demasiada comisión, que fuésemos a preguntar, que no perdíamos nada. Y eso hicimos.

    El mayor problema que teníamos entonces era que mi hermana estaba embarazada de 7 meses y encima trabajaba por las tardes, con lo que su tiempo estaba limitado. Decidimos que yo visitaría Tecnocasa y le iría contando. Como hay confianza, si a mí me parecía bien, a ella también. La primera vez que me pasé por allí me sorprendió en ambiente uniforme que se respiraba. Cuatro mesas, dos a cada lado de la oficina, con su respectivo vendedor. Me hizo gracia porque fué cruzar el umbral y que los cuatro se levantaron al unísono como impulsados por un resorte. No, no era cuestión de exquisita educación por la presencia de una señora, sino ver quién se quedaba con el posible cliente, me temo. Otro señor, que estaba al fondo y debía ser el jefe, encargado o similar, dijo "que se encargue Wilson". Y como el de Camera Café, Wison se encarga.
    Este chico era sudamericano, no se muy bien si de Ecuador o Colombia. Educado, atento y con buenas maneras, aunque un tanto impaciente. Le expuse el motivo de mi visita y él se ofreció a hacer una tasación gratuita del piso para valorarlo y poner el mejor precio para nosotras (y para ellos, obviamente). También se encargaban del tema de la plusvalía y otros papeleos cuyos importes se nos descontarían del precio de venta junto con su comisión y que nos justificarían mediante factura. Lo que más me llamó la atención fué un gran cartel que había colgado a su espalda que recogía los nombres de los vendedores y a su lado todo tipo de marcas con las visitas realizadas, las ventas, los incentivos y cosas así, escritas a rotulador sobre cartulina tamaño king size. También había avisos para seminarios y frases relativas al trabajo y a la constancia, como si se tratase de un credo. Curioso cuando menos. A la tarde siguiente pasaron a tasar el piso, lo midieron, consultaron las escrituras, lo miraron de arriba a abajo y quedaron en darme una respuesta en un par de días.

    A mí me recordaban a los hombres de negro. Por entonces no todos llevaban la corbata verde, pero sí el mismo nudo, uno gordo y complicado de hacer que, sinceramente, sentaba fatal. Los trajes invariablemente oscuros, igual que los zapatos. Tampoco podía dejar de pensar en lo mormones, tan igualitos y trajeaditos todos, paseando a pleno sol por las calles con su Biblia bajo el brazo. Para la entrega de la tasación vino también mi hermana. El precio al que se podía vender era más o menos lo que habíamos calculado y nos pareció bien. Firmamos un contrato de exclusiva, es decir, que no podíamos vender el piso más que a través de ellos durante seis meses, aunque no creían que se tardase tanto en venderlo. Les dimos un juego de llaves y ellos colgaron el cartelito de "Se vende" en la terraza. Su compromiso incluía también llamadas cada dos o tres días para informarnos de las visitas y de las personas que se interesaban por el piso. Para nosotras era cómodo, asi que lo dejamos en sus manos.
    Mientras tanto mi hermana, mi cuñado, mi marido y yo, con la inestimable ayuda de mis tíos, nos pusimos los fines de semana a desalojar un poco la casa de cosas. Lo que nos gustaba a alguno pues "a la saca" y lo que no, se iba amontonando para llevar al punto limpio. Cosas de mi madre realmente ya no había. A raíz de su muerte, mi hermana y yo nos habíamos repartido sus escasas cosas de valor, asi que ahora eran todo muebles y enseres que casi ni servían. Con la cocina no nos atrevimos a hacer nada, porque tenía la instalación de gas natural en toda su longitud y tras los muebles, pero imaginamos que quien viniera a vivir la reformaría, porque tenía ya muchos años y estaba bastante "demodé" y estropeadita. Se lo dijimos a Wilson, así como le dijimos que había algunas cosas que íbamos a dejar, porque no contábamos con furgoneta para llevarlas. Los muebles más grandes y en mejor estado los dimos a una asociación, Betel, que restauran muebles y los venden de segunda mano para dar trabajo a drogadictos en recuperación.

    El piso llevaba mes y medio en venta cuando Wilson nos avisó de que había una pareja muy interesada en él, pero que ofrecían casi un millón menos (en pesetas, todavía para ésto no puedo pensar en euros). Le dijimos que no nos corría prisa venderlo y que queríamos el precio pactado. Que siguiese buscando si hacía falta. Desde ese momento las llamadas se sucedieron en intervalos de mañana y tarde. Que si ya había hablado con los posibles compradores. Que si se lo estaban pensando. Que si se lo volvían a pensar. Que si esa tarde volvería a llamarlos. Acabé por decirle a Wilson que no hacía falta un seguimiento tan detallado, que cuando hubiese noticias que me lo comunicara. Al final la pareja dijo que sí, que de acuerdo. Bien, hasta aquí todo perfecto: venta consumada y plazo bien corto, aunque no puedo dejar de pensar que si a mí me hacía tantas llamadas sólo para informarme de cómo iba la cosa cuántas no haría a esta pareja para convencerles o meterles prisa.
    Estábamos ya a primeros de noviembre y aceleramos la limpieza de trastos del piso, pero no nos era posible hacerlo tan rápido como queríamos al no coincidir todos los mismos días. Además a mi hermana le faltaba una semana para salir de cuentas y no estaba para cargar peso. Wilson se pasó un par de tardes por allí y acabó por quedarse con los muebles del dormitorio por que le venían genial para el piso que se acababa de comprar. Nosotros los íbamos a dar de todas formas, asi que nos pareció de perlas que se los quedara él. Además nos empezaba a a dar pena, porque parecía realmente agobiado por los resultados de cara a su trabajo y a su jefe. Nos contó que por la mañana tenían que salir por la zona que tenían marcada como propia para comprobar si había pisos en venta, preguntar a los vecinos, mirar en periódicos, todo para hacerse con el mayor número de contratos de exclusiva posibles. Luego se iba a comer y por la tarde debía estar en la oficina dedicándose a los clientes que ya tenía, fuesen compradores o vendedores, actualizar datos, enseñar viviendas y, si llegaba el caso, atender a quien pasase por allí. Eran un montón de horas y al pobre se le vía bastante cansado. Mi hermana y yo pensábamos que no iba a durar mucho en la empresa, porque tenía un carácter bastante apocado en comparación con el resto de venderores que habíamos visto en la oficina, que parecían cargados con pilas alcalinas.

    Se pactó una fecha para acudir al notario y formalizar la venta. Le volvimos a insistir a Wilson y también lo comunicamos por escrito a su jefe, que en el piso iban a quedar algunos muebles sin importancia y un sofá. El nos dijo que no había problema, porque la pareja que lo compraba tenía intención de reformarlo por entero y que ya se encargarían de tirarlos. Repetimos igualmente lo de la cocina, que no nos habíamos atrevido a tocarla para no salir volando con edificio y todo y él volvió a insistir que sus otros clientes lo sabían y que no nos preocuparamos de nada. En esos días nació mi sobrino y todo este tema lo dejamos un poco de lado hasta que llegó el día de la firma. A ella vinieron Wilson y su jefe, con su habitual traje y nudo de corbata extraño, casi marcando el paso. Creo que se movían a la vez o al menos eso parecía. La pareja compradora también era un poco "distinta": sólo saludaron, nos dieron la mano y no volvieron a abrir la boca en todo el proceso. Eso sí, nos miraban mucho. Raritos un rato largo, los tíos. Firmas, comprobaciones legales, talón que cambia de manos y fín de la visita al notario.
    Wilson y su jefe nos despidieron efusivamente a la salida y todos nos marchamos a nuestra casa. Mi hermana y yo considerábamos el asunto finiquitado, pero no. De ninguna manera. No había pasado una semana de ésto cuando Wilson volvió a llamar diciendo que tenía problemas con los compradores porque no hacían más que quejarse de cómo habíamos dejado la casa. Me faltó poco para contestarle mal, pero me contuve y me remití a lo que habíamos pactado con él y con su oficina por escrito. Si según ellos no había problema quince días antes por qué ahora sí. Al chico yo le notaba algo más que agobiado. Terminó por confesarme que a su jefe no le gustaba cómo había llevado la venta y que le echaba broncas a diario. Le dije que lo sentía mucho, pero que yo había cumplido con mi obligación y no había mentido a nadie, que lo solucionaran ellos. Pasó otra semana y creí que todo había pasado ya a la historia, cuando una noche, cerca de las diez y media recibo una llamada del nuevo propietario hecho un basilisco poniéndome de vuelta y media porque, según él, le habíamos engañado, no le habíamos dejado el piso vacío y otra sarta de cosas similares. Imaginaos mi pasmo. Me remití a lo pactado con los intermediarios y acabé por preguntarle de dónde había sacado mi teléfono. Y oh, sorpresa. Se lo había dado el jefe de la oficina para que solucionase el tema con nosotros directamente. Vaya, vaya.

    Por la mañana hablé con Wilson tratando de contener el cabreo y él me pidió disculpas, que estos chicos habían llegado dando voces, que su jefe se había enfadado mucho. Le dije si no les había explicado el pacto al que habíamos llegado con respecto a los dichosos muebles y el se escudó en que no creía que la cosa fuese para tanto porque mucha gente dejaba cosas en los pisos y no pasaba nada. Tras unos días más de tira y afloja y una conversación bastante tensa con el jefe de la oficina (en la que él se creía que estaba hablando con alguna lerda y no hacía más que soltarme legalismos, la mayor parte de ellos inventados o traídos por los pelos para pretender impresionarme, supongo), me desentendí por completo del asunto. Volví a mi vida normal y, aunque encontré un par de mensajes en el contestador con la misma historia, no devolví las llamadas. Me habían vendido el piso, que era para lo que les había contratado, y se acabó. Fín de la historia.
    No se qué habrá sido de Wilson y de su jefe o de la oficina, porque hace ya mucho que no he vuelto por allí. La pareja que compró el piso lo reformó por completo, según me dijeron las vecinas de toda la vida, dejándolo bastante bonito y a los dos años volvieron a ponerlo a la venta. Las oficinas de Tecnocasa han crecido como las setas, llenas de chicos animosos vestidos de oscuro y, ahora, con corbata verde todos. De vez en cuando pasan por mi casa para dejarme su revistilla y preguntarme si conozco algún piso que se venda por la zona. Nunca viene el mismo, por lo que creo que duran poco en el puesto. "El trabajo dignifica", ponía en aquella cartulina king size de la oficina de Getafe. Y también estresa a sus vendedores, le diría yo.

    Igual que me ocurrió con Vitaldent, todo esto me sirvió para darme cuenta de que las franquicias no son una panacea para nadie. Demasiado tratamiento lineal para ganar el mayor dinero posible y poca psicología del cliente, que siempre hay que tener por toneladas cuando estás cara al público. Cada uno puede contar la feria según le haya ido. Para mí, cumplieron su parte, pero soltaron al viento flecos que debían haber recortado por sí mismos. Espero que a los demás, si usais sus servicios, os vaya un poquito mejor.
     
  3. Petazetas28

    Petazetas28 Novato

    Hace un tiempo estuve trabajando en una franquicia de Tecnocasa, sólo fueron unos meses, más q nada porque el horario no me gustaba y encontré otra cosa mejor. En fin, voy aponer mi opinión basándome en mi experiencia, tanto desde el punto de vista del trabajador como desde el consumidor (ya sea comprador o vendedor de algún inmueble).

    ----- INTRODUCCïÓN -----
    * Tecnocasa no se puede considerar como una cadena, sino más bien como una red de franquicias, y como tal tienen todas un modus operandi similar (el 90%) pero no exactamente el mismo, este 10% restante tendrá en cuenta al franquiciado y más q nada afecta sólo a la parte del trabajador. Para el cliente yo creo q funcionan todas más o menos igual.

    * Este grupo italiano tiene más de 1000 oficinas aquí en España y cuenta no sólo con estas oficinas, sino q también es dueña de la financiera Kiron, siendo hoy día el referente en cuanto a inmobiliarias se refiere en el saturado mercado español.
    * Además de toda esta red de oficinas cuenta con una revista (editada según la ciudad) y una web, q junto a la cantidad de publicidad q usa se garantiza el tener siempre clientes.

    * Otra herramienta es la base de datos: es una base de datos q engloba a toda la gente q o en la oficina o por cualquiera de los asesores ha rellenado un papelito en el q pone q está buscando un inmueble con ciertas características (miles de potenciales compradores)
    ----- TRABAJADOR -----

    * Para empezar a trabajar lo primero q necesitas es un traje y puede q un bote de gomina (según sea tu franquiciado). Siempre tendrás q ir en traje, bien peinado y afeitado (digo lo de afeitado porque son muy pocas chicas las q entran... al dueño de la empresa no le gustan mucho como trabajadoras y normalmente sólo se encargan de la oficina pero no del trabajo de calle, pero como ya digo, depende muchas veces del franquiciado. En verano dejan ir sin la chaqueta del traje, pero está mejor visto el seguir llevándola puesta y siempre siempre con la corbata verde de la empresa (o azul en el caso de los trabajadores de Kiron).
    * Mi sueldo base era de 700€, pero estaba puesto en función a unos objetivos al mes:
    1- 100 llamadas telefónicas (a clientes de la base de datos para ofrecerles algún inmueble)
    2- 10 adquisiciones (cliente q te enseña su casa con la posible idea de q se ponga en venta)
    3- 10 citas de venta tuyas / a compañeros (enseñar algún inmueble o ponerle la cita a un compañero porque el inmueble no se corresponde a tu zona)
    4- 3 notas de encargo (un cliente te da una casa para q la vendas --->>> TU OBJETIVO MAS IMPORTANTE)
    5- 10 pedidos (personas q metes en la base de datos de posibles clientes)
    6- 10 noticias (alguien q se muda, alguien q ha muerto, locales comerciales q se traspasan... o incluso una casa q ves q no se ha abierto en varios días)
    7- Buscar clientes a Kiron (la financiera de Tecnocasa)

    (si no cumplía esos objetivos mi sueldo podía llegar a quedarse en 560€, q para la cantidad de horas q haces no compensa en absoluto. Sin embargo en el otro lado de la moneda están las comisiones, q si el mes te funcionaba bien podías ganar de 2000€ a 4000€ o incluso más)
    * El sueldo se entrega en un sobrecito cerrado (dinero negro). La ventaja es q pagas menos impuestos y la desventaja es q cotizas menos de lo q estás sacando de verdad.

    * Normalmente trabajas unas 10 horas al día, de 9'00 a 14'00 y de 16'00 a 21'00, de lunes a sábado, aunque el sábado sales una hora antes, a las 20'00. En mi oficina librabas los sábados de las semanas en las q lograbas una nota de encargo, en otras era por turnos. Con este horario tu pasas de vivir en tu casa a vivir en tu 'zona'. Acabas conociendo mejor a tus compañeros q a tu hermano y tu objetivo es conocer mejor aún a los q viven en tu zona (sobre todo porteros, presidentes de comunidad, carteros, tiendas, el butanero... TODO). Te cortas el pelo en tu zona, el café te lo tomas en tu zona, si vives medio lejos comes en tu oficina o en algún bar de tu zona...
    *Se te asigna una zona muy limitada en la q tu vas a ser el único asesor. Tendrás q conocerla como la palma de tu mano, porque sólo sacarás comisión de lo q se venda en tu zona, y sólo podrás vender si encuentras clientes q quieran vender. Incluso a veces es posible q llegues a ir al registro a solicitar 'notas simples' de algunas viviendas para buscar a sus dueños. Generalmente esta zona está muy cerca de la oficina, de modo q no necesitas coche para poder llegar a ella, ya sea para hacer la ronda o para enseñar alguna casa (siempre se queda en la oficina y se va andando).

    * Día a día:
    1- Pues lo primero q haces es organizar la agenda, ver si tienes alguna cita, etc, después coges un montón de revistas, folletos, calendarios y te vas a tu zona.
    2- En tu zona lo primero es organizar una especie de ruta, de forma q al mes pases al menos una vez por cada casa y local comercial de tu zona. Así q te pones como objetivo un par de edificios (por ejemplo) al día. Vas casa por casa, saludando, dando la revista, o un calendario... preguntando por la familia, por si sabe de alguien q quiera vender su piso por esa zona o si tiene algún conocido q busque piso por esa zona... en fin, sacando toda la información q pueda y anotándola. Importante ver aquí, por ejemplo, si hay mucha publicidad acumulada o cartas debajo de una puerta (signo de q hace días q no se abre) o más importante, encontrarte la revista q le pusistes anterirmente -> puedes saber con toda exactitud desde cuando no se abre esa casa gracias a tus notas -> NOTICIA.
    3- Después te vas a tomar el cafelito a un bar de tu zona. Saludas a todo el mundo, hablas un rato con el camarero, le pides información, le recuerdas así como quién no quiere la cosa q si te dice algo tú le darás un pequeño 'regalo'... (aquí el tema de los sobornos a camareros, porteros de edificios, etc es a veces necesario).
    4- Te vas a dar una vuelta por los locales de tu barrio y a hacer alguna visitas a informadores (gente con la q te pasas un rato charlando de cualquier cosa como el tiempo o los deportes y q sabes q si tienen cualquier información te la van a dar a ti.
    5- Como ya va siendo tarde te vuelves a la oficina. Vuelves a organizar la agenda para la tarde. Te vas a la base de datos, sacas una serie de clientes y te pones a llamarlos para ofrecerles los pisos q tengais en tu zona o en la de tus compañeros (incluso de oficinas muy cercanas) para buscar citas de venta.
    6- Generalmente por la tarde es cuando se hacen todas las citas (ya sean de venta o para adquisiciones o notas de encargo), pero primero tendrás q pasarte otra vez por las casas por las q pasastes por la mañana para ver las q no te abrieron la puerta y si te da tiempo hacer algún edificio más. Si no tienes citas pues te vuelves a dar vueltas por el barrio (al cabo de unos pocos días a todo el mundo le suena al menos tu cara).
    7- Vuelves a la oficina, vuelves a hacer llamadas, vuelves a organizar la agenda, recoges y hasta el día siguiente.
    * Las ventajas de este método son q conoces a todo el mundo en tu zona y q eres normalmente el primero en enterarte de cualquier cosa q se vaya a poner en venta. La principal desventaja es q acabas quemado de dar vueltas y vueltas por las casas y tu zona, y con ese horario ves menos a tu familia q a tu jefe. Y a medida q se acaba el mes y ves q no cumples todos los objetivos empiezas a agobiarte y a buscar adquisiciones como 'valoraciones gratuitas'. Los 2 primeros meses son los peores, porque ni tu conoces a la gente, ni la gente te conoce a ti. Consejo: usa unos zapatos cómodos y q no sean caros porque tampoco te van a durar mucho tiempo jeje.

    * A medidas q vas aguantando (y si vas teniendo buenos resultados) vas accediendo a unos seminarios en los q te enseñan a ser mejor vendedor primero (como moverte, como hablar, q decir y cuando decirlo, como dirigir la conversación...) y después como llevar una oficina. Esto es porque la única manera de montar una franquicia es empezando como asesor... el problema está en q el mercado está ya algo saturado y es muy complicado buscar sitios nuevos q puedan ser rentables.
    ----- CLIENTE VENDEDOR -----

    * Tecnocasa trabaja en exclusividad y muchas veces ni siquiera cuelga cartel en los inmuebles q lleva.
    * La comisión suele ser del 6%, mas un 3% q se le cobra al comprador, de modo q el precio total se incrementa en un 9% (en ciertas ocasiones es posible bajar un poco la comisión, pero no mucho),

    * Un asesor sólo admitirá llevar una casa cuando la suma de el precio acordado para la venta y la comisión sea igual al precio al q se espere poder vender la casa. A un asesor no le compensa llevar una casa q sabe q no va a poder vender por ese precio. Así q sabes q si te quiere coger la casa es q estás por debajo del precio posible de la vivienda.
    * La ventaja es q al tener una base de datos tan amplia, la revista en la q saldrá la casa y la web pues más o menos te garantizas q podrás venderla relativamente pronto.

    * La desventaja es clara: sacarás menos dinero por ella q si la vendieses por tu cuenta o en casi cualquier otra inmobiliaria (generalmente suelen tener comisiones mas bajas)
    ----- CLIENTE COMPRADOR -----

    * Vas a tener a tu disposición la web y la revista para buscar algún inmueble q se ajuste a tus necesidades.
    * En otras oficinas no sé, pero nosotros intentábamos q la compra fuese lo más cómoda posible para las dos partes, de modo q a veces llegábamos incluso a gestionar el cambio de titularidad para los recibos del agua, luz, gas...

    * Tendrás a tu disposición los servicios de la financiera Kiron, q no te va a ofrecer los mejores servicios financieros del mercado (obviamente, porque ellos llevan también su comisión), pero te van a poner menos dificultades q en otros sitios. Así q para gente q pueda tener problemas a la hora de sacar un crédito o hipoteca es posible q sí les interese.
    ----- CONCLUSION -----

    Para ser imparcial diré q tanto trabajar como ser cliente de Tecnocasa tiene sus ventajas y sus desventajas. Me he encontrado clientes q no querían saber nada de nosotros y otros q han comprado alguna casa conmigo y tiempo después cuando me he pasado por su casa hasta me han invitado a café sólo para charlar (pasan a ser mis informadores).
    Para trabajar con ellos hay q tener bien claro q hay q tener una mente totalmente comercial, q cada conversación tonta con gente de tu zona sea con un objetivo y q te conviertas en un auténtico buitre a la búsqueda de 'noticias'. Si no eres capaz de ser así no te van a compensar la cantidad de horas q hay q echar. Tendrás q ingeniártelas para sacar adquisiciones y notas de encargo (los objetivos más importantes y más difíciles).
    Sólo compensa si consigues ir vendiendo algo con relativa regularidad, porque el sueldo base es bastante corto para la cantidad de horas. En cualquier caso yo después de unos cuantos meses acabé más q cansado y eso q no me fue mal.

    En lo relativo al trato con los clientes supongo q dependerá un poco del asesor y del franquiciado, pero nosotros siempre intentábamos q fuese lo más cortés y correcto posible (si das imagen de seriedad ganas más q si la das de informal) y asesorábamos a los clientes durante todo el proceso de compra-venta (normal, con la comisión tan alta a la vuelta de la esquina...).
    En fin, q cada uno mire las ventajas y desventajas y juzgue si le conviene para trabajar o llevar la compra-venta de algún inmueble. Yo espero q esta pequeña guía sirva de ayuda. Un saludo.

    -----EDIT-----
    Se me ha olvidado comentar una cosilla (gracias por el recordatorio BBB150): q hace falta para entrar a trabajar con ellos y como es la formación.

    * Normalmente para entrar a trabajar con ellos te suelen hacer un test psicotécnico primero y después una entrevista, en mi caso se ve q el hombre estaba aburrido y tenía ganas de hablar porque sólo hice la entrevista (eso sí, de 45 minutos), en la q aparte de alguna preguntita para 'romper el hielo' como q si tengo novia me dijo q ya q había yo trabajado antes como comercial q le vendiese cualquier cosa de la mesa... (de todas maneras es posible q esto sí q dependa en gran parte del franquiciado).
    * Una vez q te dan el visto bueno en la entrevista pues ya llegas al día siguiente en traje (aunque sin corbata verde aún). En mi oficina la mitad de los días hacíamos una reunión antes de salir a hacer la ronda, para ver q tal andaban los objetivos mensuales e ir poniendo unos pequeños objetivos diarios, también se aprovechaba para presentar al nuevo asesor y ponérselo de compañero a alguien. Tus primeros días no haces más q eso, acompañar a unos y otros para ir viendo q tienes q decir, como hacer la ronda, etc.

    * Después de varios días (q pueden ser desde 2 a 5) te dan una zona y tu corbata verde, sin embargo normalmente aún no te hacen el contrato. Lo normal es q cuando te asignan una zona esperen varios días a ver q tal se te da. He visto gente q al segundo día le han hecho el contrato y he visto gente q después de 3 o 4 días solo o se han ido ellos o les han dicho q no les hacían el contrato. De modo q puedes pasarte a lo mejor, entre los primeros días y estos de prueba, casi 2 semanas y no llegar a cobrar ni un solo euro (habiendo trabajado quizás cerca de 100 horas o incluso más)
    * Si la cosa va bien te hacen el contrato y a partir de ahí es cuando empiezan los agobios por llegar a los objetivos y el poder acceder a los seminarios q te dan (uno cada unos cuantos días).

    Bueno, como ya digo hay q tener claro q si quieres entrar aquí hay q tener una mentalidad comercial, porque teniendo el número de horas q tienes q hacer... como para q no te den al final el contrato. La ventaja q tiene es q a mí ni me pidieron título de nada, ni carnet de conducir, ni nada de nada, así q para alguna gente puede ser una salida... pero siempre sabiendo a lo q vas. Un saludo.
     

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